La quinta audiencia de declaraciones testimoniales comenzó con demoras. El abogado defensor de Víctor Rei, Alejandro Macedo Rumi, volvió a hacerse notar llegando una hora cuarenta y cinco minutos tarde a la sala. “Tuve problemas con el móvil”, se excusó el letrado ante el tribunal, refiriéndose a su automóvil. La jueza, María del Carmen Roqueta, le llamó severamente la atención para que se presente en el horario establecido -recordemos que la semana pasada había amenazado con ir a las audiencias armado.
La primera testigo del día fue Ana María Careaga, quien vio embarazada a Liliana Fontana en CCD “El Atlético” y confirmó que Pedro Sandoval, “Erico”, también estuvo detenido allí . Después de contar sobre su secuestro, Careaga comentó que en el CCD la llamaban “Piojo” porque era la detenida más joven, y que a Liliana Fontana le decían "Paty". Relató que un día escuchó a uno de los guardias que decía “dale más comida a Piojo y Paty”.
Careaga también contó que había un cocinero encargado de la alimentación de los prisioneros y que un día, al verlas a ella y Liliana dijo: “voy a traer vitaminas para estas chicas”. Careaga contó que a Liliana la tenían destabicada y que ella pudo verla por debajo de la venda. También explicó que “Paty” realizaba las tareas de limpieza y conducía a las detenidas al baño. Un día, le indicaron que sacara a “Piojo” a pasear por el pasillo y al pasar por delante de un grupo de estos les dijeron socarronamente “¿están mirando vidrieras para comprarle ropa a sus bebés?”. Ana María recordó que Liliana estaba de cinco meses de embarazo y que tanto a ella como a Pedro los venían a interrogarlos personas de afuera de ese Campo. Por último, Careaga comentó que en democracia, en un semanario, pudo reconocer a Liliana y Pedro, las fechas en que estuvieron detenidos y confirmar que ella estaba embarazada. Careaga recordó además que cuando Liliana la sacaba a pasear podían intercambiar algunas palabras y aseguró “Liliana estaba absolutamente feliz de estar embarazada”.
Después fue el turno de Delia Barreda I Ferrando, también ex detenida del Club Atlético. Como Careaga, pudo reconocer a “Paty” porque estaba destabicada. Recordó que pudo despedirse de ella, le deseó suerte, le dio un beso y sintió su panza. Delia contó que ella escuchó cuando los guardias ordenaron a Liliana llevar a pasear a Ana María Careaga y rememoró que a Erico siempre lo escuchaba cantar una zamba tucumana.
Con respecto al trato de las embarazadas recordó que una vez fue Suárez Mason y que ella escuchó cuando un guardia le preguntó qué hacían ahí con una embarazada y le ordenó que la llevaran a la maternidad Sardá. También que al abrazar a Liliana sintió su panza y calcula que en ese momento estaría de unos siete meses de embarazo.
El último en declarar antes del cuarto intermedio del mediodía fue Miguel Ángel D'Agostino, quien estuvo 91 días detenido en el Club Atlético. D ´Agostino dijo que dos días después de su secuestro, de “la Leonera” lo pasaron a una celda y que allí se encontró con una mujer muy angustiada. Él trató de calmarla pero ella no paraba de llorar porque en ese momento estaban torturando a su pareja. Al día siguiente los entraron a la celda y exigieron a los detenidos que se identificaran. La mujer a quien él intentó consolar dijo: “soy Liliana Clelia Fontana”, entonces los empezaron a golpearla hasta que Liliana dijo su código (el que les otorgaban al ingresar al CCD). “K34”, dijo. A continuación su pareja, Pedro Sandoval, que ya había vuelto de la tortura, dijo el suyo “K33”. D´Agostino tenía el código K35, por lo que sospecha que la detención de Pedro y Liliana fue cercana en el tiempo a la suya.
Miguel Ángel explicó que Pedro Sandoval, alias Erico, al igual que Liliana se ocupaba de las tareas de limpieza y de trasladar a los detenidos al baño. Recordó que en septiembre del 77 los llevaron a las duchas para raparlos y que quien se encargó de cortarle el pelo y la barba a él fue “Erico”. En una conversación mínima que tuvieron Pedro le dijo que sus heridas estaban cicatrizando. D´Agostino aclaró que cuando declaró para la CONADEP es probable que haya disociado a Liliana Clelia Fontana y a Pedro Sandoval de "Paty" y "Erico". Sin embargo, dice que en junio del 84 cuando encontró un relato de la mamá de Liliana, Clelia “Chela” Deharbe de Fontana, en una revista pudo ordenar los personajes “ahí me cayeron las fichas, vi las fotos, reconocí a Paty”. D´Agostino dice que fue fácil recordar el nombre porque fue la primera vez en su vida que escuchó el nombre Clelia. Como Delia recuerda haber visto por última vez a Liliana, en septiembre de 1977, embarazada de siete meses.
Mientras los tres ex detenidos confirmaban el embarazo de Liliana en el Club Atlético, su hijo, Alejandro Sandoval Fontana los escuchaba desde la pecera que aloja al público que pertenece a la querella. También pudo verse entre los presentes a Nora Cortiñas (Madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora) y a María Eugenia Sampallo Barragán, la primera nieta recuperada que el año pasado se presentó como querellante en el juicio contra sus apropiadores, Osvaldo Arturo Rivas y María Cristina Gómez Pinto, y contra quien la entregó, el capitán retirado Enrique José Berthier.
La primera testigo del día fue Ana María Careaga, quien vio embarazada a Liliana Fontana en CCD “El Atlético” y confirmó que Pedro Sandoval, “Erico”, también estuvo detenido allí . Después de contar sobre su secuestro, Careaga comentó que en el CCD la llamaban “Piojo” porque era la detenida más joven, y que a Liliana Fontana le decían "Paty". Relató que un día escuchó a uno de los guardias que decía “dale más comida a Piojo y Paty”.
Careaga también contó que había un cocinero encargado de la alimentación de los prisioneros y que un día, al verlas a ella y Liliana dijo: “voy a traer vitaminas para estas chicas”. Careaga contó que a Liliana la tenían destabicada y que ella pudo verla por debajo de la venda. También explicó que “Paty” realizaba las tareas de limpieza y conducía a las detenidas al baño. Un día, le indicaron que sacara a “Piojo” a pasear por el pasillo y al pasar por delante de un grupo de estos les dijeron socarronamente “¿están mirando vidrieras para comprarle ropa a sus bebés?”. Ana María recordó que Liliana estaba de cinco meses de embarazo y que tanto a ella como a Pedro los venían a interrogarlos personas de afuera de ese Campo. Por último, Careaga comentó que en democracia, en un semanario, pudo reconocer a Liliana y Pedro, las fechas en que estuvieron detenidos y confirmar que ella estaba embarazada. Careaga recordó además que cuando Liliana la sacaba a pasear podían intercambiar algunas palabras y aseguró “Liliana estaba absolutamente feliz de estar embarazada”.
Después fue el turno de Delia Barreda I Ferrando, también ex detenida del Club Atlético. Como Careaga, pudo reconocer a “Paty” porque estaba destabicada. Recordó que pudo despedirse de ella, le deseó suerte, le dio un beso y sintió su panza. Delia contó que ella escuchó cuando los guardias ordenaron a Liliana llevar a pasear a Ana María Careaga y rememoró que a Erico siempre lo escuchaba cantar una zamba tucumana.
Con respecto al trato de las embarazadas recordó que una vez fue Suárez Mason y que ella escuchó cuando un guardia le preguntó qué hacían ahí con una embarazada y le ordenó que la llevaran a la maternidad Sardá. También que al abrazar a Liliana sintió su panza y calcula que en ese momento estaría de unos siete meses de embarazo.
El último en declarar antes del cuarto intermedio del mediodía fue Miguel Ángel D'Agostino, quien estuvo 91 días detenido en el Club Atlético. D ´Agostino dijo que dos días después de su secuestro, de “la Leonera” lo pasaron a una celda y que allí se encontró con una mujer muy angustiada. Él trató de calmarla pero ella no paraba de llorar porque en ese momento estaban torturando a su pareja. Al día siguiente los entraron a la celda y exigieron a los detenidos que se identificaran. La mujer a quien él intentó consolar dijo: “soy Liliana Clelia Fontana”, entonces los empezaron a golpearla hasta que Liliana dijo su código (el que les otorgaban al ingresar al CCD). “K34”, dijo. A continuación su pareja, Pedro Sandoval, que ya había vuelto de la tortura, dijo el suyo “K33”. D´Agostino tenía el código K35, por lo que sospecha que la detención de Pedro y Liliana fue cercana en el tiempo a la suya.
Miguel Ángel explicó que Pedro Sandoval, alias Erico, al igual que Liliana se ocupaba de las tareas de limpieza y de trasladar a los detenidos al baño. Recordó que en septiembre del 77 los llevaron a las duchas para raparlos y que quien se encargó de cortarle el pelo y la barba a él fue “Erico”. En una conversación mínima que tuvieron Pedro le dijo que sus heridas estaban cicatrizando. D´Agostino aclaró que cuando declaró para la CONADEP es probable que haya disociado a Liliana Clelia Fontana y a Pedro Sandoval de "Paty" y "Erico". Sin embargo, dice que en junio del 84 cuando encontró un relato de la mamá de Liliana, Clelia “Chela” Deharbe de Fontana, en una revista pudo ordenar los personajes “ahí me cayeron las fichas, vi las fotos, reconocí a Paty”. D´Agostino dice que fue fácil recordar el nombre porque fue la primera vez en su vida que escuchó el nombre Clelia. Como Delia recuerda haber visto por última vez a Liliana, en septiembre de 1977, embarazada de siete meses.
Mientras los tres ex detenidos confirmaban el embarazo de Liliana en el Club Atlético, su hijo, Alejandro Sandoval Fontana los escuchaba desde la pecera que aloja al público que pertenece a la querella. También pudo verse entre los presentes a Nora Cortiñas (Madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora) y a María Eugenia Sampallo Barragán, la primera nieta recuperada que el año pasado se presentó como querellante en el juicio contra sus apropiadores, Osvaldo Arturo Rivas y María Cristina Gómez Pinto, y contra quien la entregó, el capitán retirado Enrique José Berthier.
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REINA ABADI -